Se nos va el 2026 y pasó lo más triste: se nos va otro año con poco y nula capacitación en la enseñanza del taekwondo infantil.
Justo en aquello que es lo que más les da a la mayoría de los instructores que tienen escuelas de taekwondo y viven de las clases dirigidas a niños.
Lo más triste fue que las entidades internacionales que, originalmente, se dedicaban a promover el mediano y alto rendimiento desde las categorías cadetes, ahora bajaron a las infantiles superponiéndose a las entidades de base. Un error de manual grave.
Innecesario.
Lo peor de todo, es que se sigue mirando al niño como un adulto en chiquito. Todo da igual, todo es lo mismo y ni siquiera en los cursos de arbitraje o de otras temáticas se habla de ellos. ¿Por qué? Porque sino irían en contra de estos intereses.
¿Se imaginan a un psicólogo especializado en deporte afirmando que la especialización deportiva precoz es buena para los niños en el taekwondo y sugiriendo bibliografía para ello? No podría…
¿Se imaginan a un especialista en preparación física afirmando que el entrenamiento de un niño para un evento internacional debe ser llevado a la par que un adulto ? No podría…
¿Y los colegas árbitros? Haciendo equilibrio entre el reglamento de la WT y fingiendo demencia cuando hay que arbitrar infantiles porque para ellos no hay un reglamento oficial. Están en “off side”.
El taekwondo infantil da mucho pero recibe poco.







