De promoción y otros demonios
¿Cómo brincar la barrera entre deporte y espectáculo?
Iniciamos el mes de agosto ya perfectamente adentrados en el segundo semestre del año y casi al filo del tercer trimestre. Después de un mes de julio cargado de pasión futbolera a nivel mundial, volvemos a ubicarnos en la realidad del mundo como decía algún cronista deportivo de cuyo nombre no puedo acordarme:
“Sólo existen dos deportes: el fútbol y todos los demás”
Yo he tratado de luchar contra esa idea desde que decidí que me iba a dedicar a acercar el deporte a la gente, porque en mi manera de ver las cosas eso era lo que faltaba: más espacios para que más gente pudiera interesarse.
Y me voy a basar en el ejemplo del fútbol porque es lo más tangible, aunque de antemano sé que se encuentra en otra dimensión (irónicamente inalcanzable, si me permiten la expresión), después de todo, la mayoría de los fanáticos no son gente que activamente practique el deporte, sólo son seguidores apasionados, pero a juzgar por lo que he visto en los últimos años, cuando se trata de otros deportes, ambas cosas van de la mano o simplemente no se arma, es decir, si tu deporte no es el fútbol, para que puedas seguir, buscar o asistir a un evento debes de tener esas dos características:
Seguidor apasionado.
Practicarlo activamente, o bien, que tu hijo o alguien cercanísimo lo haga.
En toda justicia, no solamente es el fútbol el que cuenta con una base de seguidores así como la mencioné: el béisbol, la lucha libre, el básquetbol, el automovilismo, el box… En algunos otros países el hockey y por ahí una que otra actividad como el cricket en la india o alguno de esos inventos raros.
Por cierto, el mes pasado mientras estuve en Camboya hubo un evento de kun khmer que reunió a 60,000 personas en una explanada… Hablando de inventos raros.
La UFC, por ejemplo, me parece un caso de estudio: porque no son las artes marciales mixtas lo que le llama la atención a la gente, es la UFC, un éxito de mercadotecnia si me preguntan.
¿Cuál es la diferencia entre los deportes que sólo sigue su propio nicho y aquellos que han logrado consolidar un público masivo? Lo primero que se me ocurre es que lograron brincar la barrera que divide el deporte y el espectáculo, no hay un sólo deporte en este supuesto que no sea profesional, incluso el fútbol amateur juega en estadios vacíos.
Lo siguiente que se me ocurre es que todas estas actividades son de fácil acceso, sólo algunas en los últimos tiempos han sido ofrecidas al público de manera exclusiva, pero eso es también parte de su éxito, el concepto de “pago por evento” en mi cerebro está asociado al box, por ejemplo.
¿Cómo se logra brincar esa barrera deporte-espectáculo en un deporte amateur? Quizá no se puede. No me viene a la mente ningún ejemplo de algún deporte amateur que logre masificar a un público de aficionados, salvo honrosas excepciones como el mundial de taekwondo en Guadalajara en 2022, pero eso sólo se consigue en México. O bien, durante los Juegos Olímpicos: se logra tener el interés del público por unos días y después ese mismo deporte desaparece durante los siguientes 4 años.
Hablando de los aritos, sólo hay cinco deportes de combate: esgrima, taekwondo, judo, box y lucha.
Cuando pienso que no se puede masificar un deporte amateur o no puede brincar la barrera del espectáculo porque nunca se ha visto, recuerdo una vieja película con Robin Williams llamada “Más allá de los sueños” (What dreams may come, 1998) en donde (spoiler alert!) el protagonista muere, se va al cielo, uno de sus guías le dice que en ese lugar no hay reglas, no hay juicio; tiempo después la esposa del protagonista se suicida y va al infierno, el impulso de Robin Williams es ir a buscarla, sin embargo el guía lo detiene y le dice que un suicida no puede salir de ahí…
- The reality is suicides go to hell? There’s no God damned judgement in that!
- No one has ever seen a suicide brought back
Y la frase con la que Williams termina esa interacción es magistral:
- Stick around, chief, you ain’t seen nothing yet.
Me perturba en cierta forma el hecho de que en el deporte amateur existan federaciones que tengan como objetivo promover el deporte y al mismo tiempo sean ellas mismas las que impiden que la prensa entre a los eventos o que no promuevan el livestreaming dentro de los mismos, es la manera más obvia de acercar el deporte a la gente en el siglo XXI, porque aunque no tengamos la fórmula mágica, algo es seguro: out of sight, out of mind.
Algún día se darán cuenta de su error, ojalá que para entonces no haya sido el break dance o alguna de esas cosas la que haya corrido con ese balón (¿vieron lo que hice ahí?).
Por lo que respecta a esta humilde plataforma, seguiremos insistiendo y tratando de acercar el deporte (de contacto) a la gente, yo estoy seguro de que existe un público espectacularmente grande allá afuera esperando ser descubierto.
Y cierro al puro estilo de Robin Williams:
Stick around, chief, you ain’t seen nothing yet.



