En las antípodas de mis convicciones
Por Fernando Akilian
En épocas de exitismo y especialización deportiva precoz cada vez más descarnalizadas, les vuelvo a compartir este juego de ponerse en el lugar del otro.
Como abogado del diablo, ayudaré a los colegas árbitros dirigentes y entrenadores de TKD a fundamentar por qué es bueno un mundial o panamericano infantil, armar un seleccionado de niños y competir con las reglas de los adultos, ya que la empiria es lo que fundamentaría todo lo que sucede en el deporte infantil taekwondo.
Me propuse un juego intelectual de role-play:
Entonces, me pondré en el lugar de personas que piensan y están en las antípodas a mis convicciones pedagógicas en el deporte y consideran que la especialización precoz es el único camino posible.
¿Cómo lo haré? Un punteo de conceptos que avalen todo lo que ellos proponen. Ahí va…
La especialización deportiva precoz es buena para los niños porque los prepara mejor para su futuro deportivo de joven y adulto.
Que los niños compitan desde muy pequeños ayuda a seleccionar antes y dejar claramente expuestos los que no sirven desde temprana edad, por lo menos para un seleccionado.
Que los niños que quieran ser seleccionados, deben dejar de lado su vida social ya que hay que entrenar duro para ganar. Ese es el objetivo. Sino perderán el puesto.
Es cierto que están en crecimiento sus huesos y articulaciones, pero golpearse y aguantar los ayudará a prepararse psicológicamente.
Competir desde muy pequeños ayudará a los niños a entender la importancia de la búsqueda del fin que es llegar a ser parte de un seleccionado.
Ser niño y competir y entrenar sistemáticamente promete detectar talentos deportivos desde corta edad y así poder prepararlos para los futuros seleccionados de cadetes.
Al ser todo lo mismo, niño o adulto, nos ahorramos en formación de entrenadores ya que no hay mucha diferencia en la enseñanza de la técnica, táctica y estudio del reglamento.
Lo bueno de la especialización precoz es que no hay que adaptar nada. Los árbitros aplican el reglamento único.
Si vamos a preparar a niños a competir desde pequeños pensando en seleccionados infantiles, ya no habrá tiempo para actividades sin sentido, como jugar, salidas de campamento a un medio natural, desarrollo de habilidades motoras básicas, o integral. Todo eso quita energía y tiempo a lo verdadero de nuestro objetivo: entrenar para ganar.
Dar el peso en la modalidad combate buscando bajar de peso para competir en la niñez y seguro que los padres acompañarán esta propuesta ya que quieren lo mejor para su hijo.
Para pensar y reflexionar…


