Daniel Pérez, el taekwondoín de 75 años que alcanza el cuarto Dan
“Nunca se es viejo para practicar un deporte”
En un inspirador ejemplo de superación y pasión por el deporte, Daniel Pérez, un argentino afincado en Mallorca, ha logrado a sus 75 años el cuarto Dan en taekwondo ITF, un grado que marca el inicio de la maestría en este arte marcial.
Este logro no solo destaca su disciplina y vitalidad, sino que envía un mensaje motivador a personas de todas las edades sobre los beneficios de la actividad física. Pérez, quien practica taekwondo como “un modo de vida”, se preparó durante meses para el examen nacional de cinturones negros celebrado en Casabermeja, Málaga, donde participó junto a más de 120 deportistas de diversas edades y regiones de España.
Representando a la Escola Balear de Taekwon-Do y al Dojang Mallorca, bajo la guía de su instructor Fabricio Pastrana, Pérez fue el participante de mayor edad en optar al cuarto Dan, demostrando un nivel técnico y físico equiparable al de compañeros mucho más jóvenes.
Originario de Argentina, Pérez comenzó su trayectoria en el taekwondo en su país natal y, al mudarse a la isla, encontró en la escuela de Pastrana el lugar ideal para continuar. A lo largo de los años, ha enfrentado desafíos como una sustitución total de rodilla debido a lesiones deportivas previas en fútbol y voleibol, pero su flexibilidad y estado de forma han sorprendido a todos.
“Siempre fui el mayor y los compañeros me decían por qué no me haces una transfusión de sangre, o que les mostrara el documento porque no se creían mi edad”, cuenta Pérez con humor.
El examen, organizado por la Asociación Española de Taekwon-Do ITF, incluyó evaluaciones rigurosas por parte de una decena de instructores. Pérez viajó expresamente desde Palma acompañado de su familia y recibió una placa especial por sus años de dedicación. Al tomar el micrófono durante la ceremonia, enfatizó:
“Nunca es tarde y nunca se es viejo para la práctica de un deporte. Simplemente es practicar, ponerle ganas y que te guste”.
Este hito no solo representa un escalón personal para Pérez, quien sueña con practicar taekwon-do “hasta los 100 años”, sino que resalta cómo este arte marcial promueve valores de integridad, liderazgo y salud integral. Su historia inspira a la comunidad deportiva balear y más allá, recordando que la edad es más una cuestión mental que física.
Para Pérez, dejar temporalmente su trabajo en seguridad de playas para enfocarse en la preparación fue clave, y ahora, con el cuarto Dan, se posiciona como un modelo a seguir en la transmisión de esta disciplina.





